lunes 28 de septiembre de 2009

"Malditos bastardos" y "Resistencia": los judíos pasan al ataque


Hasta ahora, en todas las películas que había visto sobre la II Guerra Mundial, los pobres judíos apenas oponían resistencia. Eran vulnerables. Presas fáciles para sus depredadores. En palabras del coronel Hans Landa (monumental personaje creado por Tarantino) inocentes roedores completamente indefensos antes el insaciable halcón nazi.
Últimamente, a tenor de las dos películas que acabo de ver, esto parece haber cambiado. Los judíos han pasado al ataque. Aunque de forma muy diferente en cada caso, fruto, evidentemente, de la visión tan opuesta del cine que tienen Tarantino y el más clasicón Edward Zwick.

Los judíos de "Malditos bastardos" matan con garbo y con estilo. Molan. Molan mucho. Batean el cráneo a los militares alemanes y arrancan sus cabelleras como recuerdo. Hablan en inglés porque han venido de América para vengar a sus compañeros y su presencia se echa de menos en gran parte de la película. No en vano, ellos, el mencionado coronel Landa y los desopilantes diálogos son lo mejor del filme.

Los judíos de "Resistencia", sin embargo, no molan nada. Aburren a las ovejas y, de forma incomprensible y ridícula, hablan en inglés con acento ruso. No matan por placer, sino como última opción para proteger su escondite en lo más profundo de la campiña bielorrusa. Teniendo en cuenta que la película se basa en una historia real, los judíos liderados por Daniel Craig probablemente sean más verosímiles que esa especie de sacamantecas de cuento infantil nazi que dirige Brad Pitt. Sin embargo, mientras uno aguanta con pereza sus penurias, acaba pensando que el título del filme quizás no haga alusión a esas calamidades, sino a la paciencia del espectador.


lunes 21 de septiembre de 2009

Mis terrores favoritos

No os dejéis engañar por el título de esta entrada. Mi superlativa cobardía me impide disfrutar con el cine de terror. No le saco el gusto, como sí se lo sacan muchos, a estar acongojado y mordiéndome las uñas en la oscuridad del salón. Sin embargo, la asociación con el mítico programa de TVE de Ibáñez Serrador me viene al pelo para recapitular algunos de los momentos que más miedo me han dado de la historia del cine y la TV. Sobre todo porque el primero de estos recuerdos proviene de otra mítica serie del famoso Chicho: "Historias para no dormir". Creo que el episodio se llamaba "Freddy" y estaba protagonizado por un muñeco de ventrílocuo (una especie de precursor hispano de Chucky) que se dedicaba a matar a diestro y siniestro.
El motivo de esta regresión no es otro que el reciente y tardío visionado (hasta hace poco no me atrevía) de "REC". Sabía que daba miedo. El trailer (genial) se aprovechaba de esta circunstancia para mostrarnos la reacción de los espectadores en la sala en lugar de fragmentos del filme. Aún así la vi, y aunque es triste que un adulto hecho y derecho diga esto, me ensucié los pantalones como un tierno infante.
A continuación procedo a mostraros el top ten (elaborado a bote pronto) de los momentos y secuencias que más me han asustado y más pesadillas y horas de vigilia me han costado. Seguro que coincidís en muchas.
10- "Poltergeist": después de verla, ni la tele ni los juguetes de mi habitación volvieron a ser los mismos.



9- "Marcelino Pan y Vino": pensar en que uno pueda estar en casa tan tranquilo y se le ponga a hablar un crucifijo o se le aparezca Jesucristo siempre me ha puesto los pelos de punta.



8- "La semilla del diablo": otra vez la religión. Los años de catequesis y misas agrandaron la siniestra figura del diablo y sembraron en mí un terror visceral que aún perdura.



7- "Psicosis": los más jóvenes pensarán que pasar miedo con una peli tan antigua es imposible, pero en su día, esto asustaba de verdad.



6- "Freaks": la reacción general ante esta película es de incomodidad y desagrado. La mía (no me preguntéis por qué) fue de pánico.



5- "El misterio de Salem's Lot": este caso es curioso. Nunca llegué a ver el famoso episodio de la serie (basada en un best-seller de Stephen King) en el que un niño vampiro llama a su hermano a través de la ventana. Sin embargo, cuando me lo contaron, me impresionó tanto que tuve pesadillas durante semanas.



4- "The Blair Witch Project": sí, ya sé que es lamentable que dos fulanos con cuatro duros y una cámara comprada en Media Markt me hayan hecho pasar tanto miedo.



3- "Thriller": la Nochevieja en que se estrenó el legendario video-clip de Jacko y John Landis muchos niños como yo empezaron el año sin pegar ojo.



2- "The ring" (versión de Hideo Nakata): la secuencia final de Sadako estremece por inesperada. Días después, en un hotel, la TV se encendió sola de madrugada (era el servicio de despertador) y casi se me sale el corazón del pecho.



1- "El exorcista": sin lugar a dudas, lo más escalofriante que he visto y veré en mi vida.

martes 8 de septiembre de 2009

Cine de vacaciones


Una de las cosas más divertidas de las vacaciones es que uno nunca sabe qué película puede acabar viendo. Sobre todo si la fórmula que usas para viajar es el intercambio de casas, ya que, por lo general, las viviendas en las que aterrizas suelen tener una colección de DVD's no muy afín a tus gustos.
Las pasadas Navidades, en Florida, acabé viendo "Noche el en Museo" y "Family man" (con Nicholas Cage). Este agosto lo he pasado en Vancouver y a pesar de cambiar de costa y de país, los títulos que me he tragado son igual de inhabituales: "Dodgeball" (sí, otra vez Ben Stiller), "Timeline" (un best-seller de Michael Crichton adaptado por Richard Donner) y "Resacón en Las Vegas" (esta ya en el avión). Partiendo de la perogrullada de que ninguna es una obra maestra (ni nada que se le parezca), disfruté de las tres con la ansiedad con que se disfruta de una Coca-Cola después de una tarde de calor o de ejercicio: sabes que es malísima, pero... tenías tanta sed.


"Dodgeball" es una gamberrada que tiene la virtud de no tomarse en serio y algunos gags desternillantes. "Timeline" (la más floja) es tan inverosímil como convencional, pero destila al menos cierto aroma del viejo cine de aventuras. Y "Resacón en Las Vegas" (la mejor de las tres con diferencia) es una comedia-thriller que, además de divertir, plantea un enigma que te engancha y te anima a seguirla: ¿dónde está Doug?

Sé que a partir de hoy muchos dejaréis de tomarme en serio, pero probad a pasar varios días disfrutando sólo de la naturaleza y el aire libre. Al llegar a casa seríais capaz de ver hasta "Cine de barrio".