lunes 27 de julio de 2009

"Valkiria": el tuerto era yo


Viendo "Valkiria" me sentí como su protagonista: con un parche en el ojo. Era como si mi capacidad visual, al igual que ese coronel Claus Von Stauffenberg que tan solventemente interpreta Tom Cruise, se hubiera reducido a la mitad, porque los hechos se iban sucediendo y yo no era capaz de asimilarlos en su totalidad. He de decir que la película estaba acompañada de los subtítulos peor traducidos de la historia, pero me temo que ese no era sólo el problema. Y es que me dio la impresión de que la cinta de Bryan Singer no era capaz de responder a todos los interrogantes que me iban surgiendo según avanzaba el metraje. ¿Cuándo, cómo y por qué aparece el desencuentro entre este militar rebelde y el III Reich? ¿Cómo nace el complot para acabar con Hitler? ¿De dónde salen todos esos conspiradores? Como una película de la que se han sacrificado muchas partes en la sala de montaje, "Valkiria" me pareció un engorroso puzzle del que me faltaban piezas. Y por eso, no me provocó la más mínima emoción.