martes 2 de diciembre de 2008

"Battle in Seattle": ¿es esta la respuesta?


Hace ya unos días que escribí sobre la profundísima "La cuestión humana" y todavía me sorprendo de vez en cuando pensando en esta película (lo que supongo que dice mucho en su favor). Buscando una solución al monumental problema que plantea, la negación total de la persona en beneficio de la producción y del enriquecimiento de las multinacionales, mi mente ha acabado yendo a parar a otro título reciente que vi hará cosa de un mes: "Batalla en Seattle" ("Battle in Seattle", con simpática rima incluida, en el original).
El debut como director de Stuart Townsend, pareja de Charlize Theron, es un claro ejemplo de cine denuncia en el que, utilizando como excusa el relato de los graves disturbios acaecidos en la capital del grunge a finales de 1999, el actor irlandés (una persona que en teoría debería tener la vida solucionada) arremete contra la Organización Mundial del Consumo y la globalización que impera en nuestros días.

La película no me pareció memorable, pero ahora la asocio a "La cuestión humana" y veo en en el comportamiento de algunos de sus protagonistas, en los manifestantes anti-sistema que esos días pusieron patas arriba una de las mayores urbes de la Costa Oeste, un ejemplo de reacción posible ante ese afán totalitario de las grandes compañías. La pregunta es: ¿es esa la respuesta correcta? Más que a la virulencia de los métodos utilizados, me refiero al contenido de la protesta. ¿No resulta demasiado fácil quitarse el muerto de enmedio y echar la culpa de todo a las multinacionales? ¿No es evidente que este eterno secuestro en el que se han acabado convirtiendo nuestras vidas ha sido totalmente consentido por nosotros? ¿Que hemos sido eclipsados por el poder seductor del consumismo y no estamos dispuestos a renunciar a nada?
No lo sé. Creo que lo más juicioso es que abandone el cine social por una temporada antes de que este blog se convierta en un cyber-ladrillo.