sábado 10 de mayo de 2008

Desayunando marionetas


De lunes a viernes, uno se enfrenta al amanecer como a una condena. Somnoliento. Agotado. Triste. Mi antídoto favorito contra este pesar cotidiano, contra esa pereza infinita, suele ser la música. Alguna canción vigorosa que sepulte los siniestros sonidos de cada mañana: el despertador, la ducha, la alarma del microondas... Alguna bomba que haga volar por los aires el muro infranqueable en el que se convierte el inicio de cada día. Últimamente ese clavo ardiendo, esa especie de desfibrilador que devuelve el latido al corazón, está siendo "The age of understatement", de The Last Shadow Puppets, el proyecto en común de los insultantemente jóvenes Alex Turner (Arctic Monkeys) y Miles Kane (The Rascals). Cualquier otra canción de su álbum de debut ("Standing next to me", "My mistakes were made for you"...) también podría haber valido. Sus voces, con ese acento tan genuinanemente británico, me acompañan al salir a la calle y parecen disfrazar el mundo real. Los coches y el resto de cariacontecidos viandantes se mueven al ritmo de la música, al son de esa base que cabalga desbocada desde el principio hasta el final del tema. Las calles de Madrid se convierten en el escenario de un inmenso videoclip y por unos minutos, hasta que el inicio de la jornada laboral rompa el hechizo, yo soy su estrella.